Tres sistemas para que Grant Informática instale en sus clientes. Toman lo que la gestión ya emite y se lo ponen delante al cliente final: el aviso de cada movimiento por WhatsApp, la cuenta corriente en la web, y el comprobante impreso con la marca de la empresa.
Los desarrollé en Vitalforce, sobre nuestra propia operación, y se los cedí a Grant sin costo. No están a la venta.
Grant instala el que el cliente necesite: uno, dos o los tres. Cada uno funciona solo y no depende de los otros. Por debajo comparten el mismo lector de la gestión y del XML, así que cuando aparece una diferencia en un ERP de Grant se arregla en un solo lugar y quedan los tres arreglados.
El cliente de Grant emite una factura, una nota de crédito, un remito o un recibo, y su cliente lo recibe en el momento por WhatsApp, con el comprobante adjunto.
Y atiende solo: manda el estado de cuenta, entrega comprobantes anteriores, da los datos del portal y da de baja a quien no quiere recibir más.
Un portal propio para cada empresa que instale Grant, donde sus clientes entran y ven su saldo al día, sus movimientos, sus vencimientos y sus comprobantes.
Entran con su documento y un PIN que les llega por correo a la dirección que ya tienen cargada en la gestión. No hace falta que exista WhatsApp.
El comprobante en PDF con el logo y la marca de cada empresa, armado desde el mismo XML que la gestión de Grant ya emite. No toca el circuito fiscal.
Todo en blanco y negro, con color solamente donde significa algo: verde en los cobros, rojo en lo vencido. Imprime barato y se lee siempre igual.
La instalación es un asistente. Se contestan unas preguntas —dónde está la base, qué tabla tiene los movimientos, el logo, el correo— y queda andando.
Corre en la misma máquina donde ya está el sistema de gestión. No hay que mover la base de datos ni subir nada a la nube: los datos no salen de la empresa.
El asistente pregunta dónde está la base y qué tabla tiene los movimientos. De ahí en adelante solo lee. No modifica ni una fila, y lo que necesita guardar lo guarda en tablas propias, aparte, para que se pueda comparar.
El correo va por una casilla de Gmail creada para el sistema, y los avisos por el número de WhatsApp de la empresa. El portal queda publicado en un subdominio propio, servido desde el servidor del cliente por un túnel que se abre de adentro hacia afuera: no hay que abrir puertos ni tocar el firewall.
Revisa solo, cada pocos minutos, si hubo movimientos nuevos. Si algo falla avisa al administrador, no al cliente final. Y todo lo que manda queda registrado con la hora de entrega y de lectura.
Preferimos decirlo de entrada, así nadie se lleva una sorpresa después de instalarlo.
Esto no está a la venta y no se le ofrece a nadie más. Lo desarrollé yo, Mauricio Carbajal, en Vitalforce y sobre nuestra propia operación —andando todos los días con clientes reales, no como prototipo—, y se lo cedí sin costo a Grant Informática para que lo instale en los clientes que quiera.
Los sistemas de Grant comparten la misma lógica de cuenta corriente y la misma emisión de CFE, aunque cada cliente tenga sus ajustes. Todo lo que cambia de una empresa a otra —nombre, base de datos, tablas, logo, correo, número— se contesta en el instalador. Nada de eso está escrito adentro del programa.
El correo es gratis. La mensajería de WhatsApp la cobra Meta directamente a cada empresa, por mensaje: en Uruguay el aviso de cuenta está en el orden de USD 0,013, y una empresa que emite entre 100 y 700 comprobantes por mes gasta unos USD 2 a 10. Las tarifas las fija Meta y pueden cambiar.
El uso está limitado a Grant Informática y a los clientes que Grant instale. No se cede a terceros ni se comercializa por fuera de ese acuerdo.
Enrique, Leo: los instaladores, las plantillas, el skill y toda la documentación están en el área privada. Se entra con el mail y un código que llega en el momento.